Arrancó septiembre y con él una verdad incómoda: si todavía tenés colgado el stock de invierno, ese stock ya no es mercadería, es plata dormida.

Muchas revendedoras evitan hacer un sale porque lo viven como una derrota. "Si lo remato, pierdo." Y es al revés. Lo que hace perder plata no es el descuento: es el mes número seis de una pieza que nadie mira.
Vamos a armar tu sale bien, en seis pasos.
Antes que nada: un sale no es perder, es recuperar.
Una pieza que compraste hace cinco meses y no vendiste ya te costó dos cosas: la plata que pusiste y el lugar que ocupó. Cada vez que una clienta mira tu exhibidor y ve lo mismo de siempre, tu negocio pierde novedad.
El objetivo del sale no es ganar con esa pieza. Es transformarla en caja para comprar lo que sí se está vendiendo.
Paso 1. Separá tu stock en tres montones:
Hacelo con la mercadería en la mesa, no de memoria.
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Verde: rota bien, la reponés seguido. No toca el sale ni por casualidad.
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Amarillo: se vende, pero lento. Va con descuento suave o en combo.
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Rojo: hace más de tres meses que no sale una sola unidad. Este es el corazón del sale.
Paso 2. El descuento va por montón, no parejo:
El error más común es poner "todo 30%". Ahí sí perdés, porque terminás regalando margen en piezas que se iban a vender igual.
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Amarillo: descuento chico, o mejor todavía, 3x2 armado con una pieza verde.
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Rojo: descuento fuerte, sin culpa. Es la mercadería que ya te costó.
Y una regla que no falla: nunca pongas en sale lo que acaba de llegar. Las ediciones limitadas, no van a descuento nunca. Su valor está justo en que son pocas.
Paso 3. Ponele fecha de inicio y de cierre
Un sale sin fecha de cierre no es un sale, es tu lista de precios nueva. Y las clientas aprenden rapidísimo: si siempre está en oferta, nadie compra a precio lleno.
Siete días está perfecto. Anunciás el arranque, avisás a mitad de semana y hacés un último aviso el día del cierre. Tres mensajes, no quince.
Paso 4. Contá la historia correcta
La gente no compra "descuento". Compra última oportunidad.
Fijate cómo lo estamos comunicando nosotros esta semana con la Rebaja Invernal: el mensaje central no es el porcentaje, es que esos artículos no vuelven a ingresar a stock. Esa frase mueve mucho más que un número.
Copiá esa lógica en tu negocio. "Me quedan dos" vende más que "está 30% off".
Paso 5. Usá el sale para vender lo que sí deja margen
Tu sale es un imán de tráfico. La clienta viene por la pieza rebajada, pero se lleva la que está al lado.
Poné tus novedades y tus piezas de mejor margen al lado de la mesa de liquidación, nunca escondidas atrás. Y cuando alguien te consulta por un artículo en sale, ofrecé siempre una segunda pieza a precio lleno para completar el regalo.
Paso 6. Cerrá el círculo: la caja del sale se reinvierte
Este es el paso que más se saltea. Hacés el sale, entra la plata y se mezcla con todo lo demás. A los quince días no sabés dónde fue.
Anotá cuánto entró y usá ese número para tu próximo pedido. La liquidación tiene sentido solo si termina en mercadería nueva.
Las condiciones de septiembre, para que hagas la cuenta
Cuando armes ese pedido de reposición, tenelas a mano:
- Envío gratis desde $150.000
- Pedido de $120.000 → material publicitario de regalo (el combo de siempre)
- 2 cuotas sin interés a partir de $90.000
- 3 cuotas sin interés a partir de $180.000
- Pedido superior a $200.000 → aromatizador Regina Fun de regalo
Tu tarea para esta semana
Separá los tres montones hoy. Elegí diez piezas del montón rojo. Armá un posteo con foto real, precio y stock disponible. Publicalo mañana con fecha de cierre.
Las modas pasan, pero hay regalos que quedan para siempre. Tu trabajo es dejarle lugar en la vitrina a los que quedan.
👉 Armá tu pedido de rebaja [→ rebaja de invierno]
